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En febrero del 1994 en Santo Domingo, República Dominicana, un grupo de jóvenes cristianos se unieron al Evangelista y Maestro Rubén Darío Estrella con la finalidad de crear una organización con el propósito de cumplir con el llamado de Dios y la Gran Comisión de la predicación y enseñanza del Evangelio de Jesucristo, y fundaron el Ministerio Evangelístico y Educativo Atalaya de Jesucristo, cuyo lema es “Amor, Santidad y Predicación”.
Dentro del grupo se distinguen: Evangelísta y Maestro Ing. Rubén Darío Estrella – Presidente Pastor Dr. Gilberto Acosta – Vicepresidente Cantora Lic. Eunice Valenzuela – Secretaria Pastor Rafael Del Orbe – Secretario de Finanzas Maestro Lic. Misael Valenzuela – Relacionador Público Pastora Dominga Pozo – Encargada de Misiones Pastor Lic. Tomás Tamarez – Asesor Económico
Jesús les dijo:
Id por todo el mundo y predicad El Evangelio a toda criatura.
Marcos 16:15
Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo, y del Espíritu Santo, enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.
Mateo 28:18-20
Hoy en día cuando se habla de apertura comercial, alianza, fusión, globalización, tratados de libre comercio, aldea mundial, cibersociedad, entre otros términos, la Iglesia no puede darse el lujo de mantenerse alejada a estos cambios y aprovechar la oportunidad para la Expansión del Reino de los Cielos entre los hombres.
Debemos clamar con el corazón, con lo más profundo del alma y pedirle a Dios Visión, Fe y Unción que nos mueva con la finalidad de cumplir con la Gran Comisión de la Expansión del Evangelio de Jesucristo. Es tiempo de pedirle a Dios que levante niños, jóvenes, hombres y mujeres con Vocación para el Ministerio, que no sólo piensen en las cosas materiales, sino en las espirituales, que tienen promesa en la vida presente y en la venidera. Mateo 9:35-38; 2 Pedro 1:5-7; Isaías 10:27; Hechos 1:8
Debemos sentarnos para obtener estrategias conjuntas que nos hagan una Iglesia más fuerte y prospera; es tiempo dejar de pensar como Iglesia Local, sino como Iglesia Celular o Iglesia de Expansión. Debemos conquistar el territorio que nos pertenece Josué 1:3-9.
Necesitamos un Cuerpo Ministerial motivado, más activo, más entregado, que dirija a la congregación hacia la Misión; es tiempo de empezar a evaluar el desempeño de cada Ministro y Líder Cristiano, para determinar que tan eficiente y eficaz es en el logro de los objetivos.
Necesitamos Ministros y Líderes capaces de provocar un Avivamiento en la Congregación y la Comunidad. Habacub 3:2
Es tiempo de remover las ramas, de mover o quitar todo lo que obstaculice la expansión.
Queremos Prosperidad, pero no queremos hacer la Misión... Queremos Bendición, pero no queremos pagar el Precio... Queremos obtener Logros, pero no queremos Sacrificarnos...
En la medida en que nos entreguemos a la Obra Misionera, Dios Prosperará nuestras vidas, nos dará la Victoria, alejará la Miseria y la Derrota.
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