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LA RELACION DE PAREJA
Académico

La Relación de Pareja
 Ing. Rubén Darío Estrella Sánchez, MBA
Evangelista  y Maestro
Cavaliere dell’ordine al Merito della Repubblica Italiana
Ingeniero de Sistemas, Administrador, Matemático, Teólogo y Maestro
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www.atalayadecristo.org
Génesis 2:20  Y puso Adán nombre a toda bestia y ave de los cielos y a todo ganado del campo;  mas para Adán no se halló ayuda idónea para él.
Génesis 2:21  Entonces Jehová Dios hizo caer sueño profundo sobre Adán,  y mientras éste dormía,  tomó una de sus costillas,  y cerró la carne en su lugar.
Génesis 2:22  Y de la costilla que Jehová Dios tomó del hombre,  hizo una mujer,  y la trajo al hombre.
Génesis 2:23  Dijo entonces Adán:  Esto es ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne;  ésta será llamada Varona,  porque del varón fue tomada.
Génesis 2:24  Por tanto,  dejará el hombre a su padre y a su madre,  y se unirá a su mujer,  y serán una sola carne.
Génesis 2:25  Y estaban ambos desnudos,  Adán y su mujer,  y no se avergonzaban.

Efesios 5:22  Las casadas estén sujetas a sus propios maridos,  como al Señor;
Efesios 5:23  porque el marido es cabeza de la mujer,  así como Cristo es cabeza de la iglesia,  la cual es su cuerpo,  y él es su Salvador.
Efesios 5:24  Así que,  como la iglesia está sujeta a Cristo,  así también las casadas lo estén a sus maridos en todo.
Efesios 5:25  Maridos,  amad a vuestras mujeres,  así como Cristo amó a la iglesia,  y se entregó a sí mismo por ella,
Efesios 5:26  para santificarla,  habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra,
Efesios 5:27  a fin de presentársela a sí mismo,  una iglesia gloriosa,  que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante,  sino que fuese santa y sin mancha.
Efesios 5:28  Así también los maridos deben amar a sus mujeres como a sus mismos cuerpos.  El que ama a su mujer,  a sí mismo se ama.
Efesios 5:29  Porque nadie aborreció jamás a su propia carne,  sino que la sustenta y la cuida,  como también Cristo a la iglesia,
Efesios 5:30  porque somos miembros de su cuerpo,  de su carne y de sus huesos.
Efesios 5:31  Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre,  y se unirá a su mujer,  y los dos serán una sola carne.
Efesios 5:32  Grande es este misterio;  mas yo digo esto respecto de Cristo y de la iglesia.
Efesios 5:33  Por lo demás,  cada uno de vosotros ame también a su mujer como a sí mismo;  y la mujer respete a su marido.

El matrimonio es la unión de un hombre y una mujer.  Se opone a la poligamia y a toda forma de promiscuidad. El matrimonio es una institución permanente y puede disolverse naturalmente sólo por la muerte de una de las personas.  El matrimonio y la familia tienen una importancia decisiva para un positivo desarrollo de la Iglesia y de la sociedad.  Las épocas en que florece la situación del matrimonio y de la familia son también épocas de bienestar para la humanidad.   Si matrimonio y familia entran en crisis, esto trae consecuencias notables para los cónyuges y para sus hijos, y también para el Estado y para la Iglesia.  Para todo el mundo resulta evidente que los períodos de agitación y los cambios culturales del siglo que termina no han respetado la vida matrimonial y familiar.  Ciertamente también aparecen signos de esperanza en este ámbito de la existencia, pero en su conjunto, matrimonio y familia se encuentran en muchos países en una crisis profunda,  Uno de los muchos síntomas de esto es el número creciente de los que se divorcian y contraen un nuevo vínculo civil.

Los que sufren por relaciones familiares difíciles tienen una necesidad particular del amor pastoral.  La Iglesia ha sido llamada a permanecer cerca de esas personas, siguiendo el ejemplo de Jesús, que no excluía a nadie de su amor; por eso se esforzará sin cansancio por poner a su disposición los medios de salvación.  Los pastores están llamados a cuidar de modo discreto de los fieles interesados, para ello deben discernir las diversas situaciones.  Algunos han destruido con grave culpa su unión matrimonial y otros sencillamente han sido abandonados por su cónyuge.
Principales Factores de Ruptura Conyugal.
Todos los escritores consultados están de acuerdo en señalar que los principales factores que han incidido en el Divorcio dentro de las Iglesias Cristianas son los siguientes:

1. Comunicación Deficiente.
2. Pérdida de objetivos e intereses comunes.
3. Incompatibilidad sexual y  disminución del placer sexual.
4. Infidelidad Conyugal.
5. El Dinero.
6. Enfrentamientos a causa de los hijos.
7. Abuso del alcohol o drogadicción.
8. Conflictos o Enfrentamientos conyugales.
9. Los suegros.
10.  Sumisión.
11.  Casarse con un incrédulo.
12.  Perversiones sexuales y homosexualidad.

Comunicación Deficiente. Falta de comunicación o una comunicación inadecuada.
La capacidad para comunicarse  es uno de los factores fundamentales en todas las relaciones interpersonales.   Por eso, la felicidad de una pareja se halla en relación directa al grado de mutua comunicación que ambos hayan alcanzado.  Precisamente hoy, en la era de las comunicaciones, la incomunicación se ha convertido en un problema básico en las relaciones humanas, incluidas las de pareja.  Para conseguir comprender y ser comprendido, es necesario que yo conozca y comprenda a mi interlocutor(a)... y a mi mismo(a).
En todo intento de comunicación, es necesario tener muy en cuenta que lo primero no es que me entiendan a mí, sino que yo sea capaz de captar correcta y plenamente lo que me está queriendo decir mi interlocutor con sus palabras, con sus actitudes y sus gestos.

Pérdida de objetivos e intereses comunes.  La convivencia íntima exige compartir los principios e ideales fundamentales, así como el mayor número posible de gustos y aficiones. El esposo y la esposa deben reconocer su propósito común, trabajar unidos hacia una causa común. Nunca debe dejar de buscar la unidad de pensamiento, los intereses comunes, y el gozo común.
Es lamentable, pero las parejas que en la práctica no están determinadas a ayudarse mutuamente en todas las tareas que sean necesarias, están preparando el terreno para el fracaso.  Los matrimonios que no son compañeros, que no tienen armonía y buena correspondencia entre ellos, que no se acompañan en la vida para lograr un fin común, no están supliendo esa necesidad de compañerismo y ayuda.

Incompatibilidad sexual y  disminución del placer sexual. Los casos de auténtica incompatibilidad sexual son rarísimos.  Detrás de lo que suele definirse como incompatibilidad sexual, casi siempre se oculta una falta de auténtico amor, y una carencia de sensibilidad y capacidad de aceptación.  Hay muchas personas religiosas que consideran que el sexo es sólo para la reproducción.  Otros estiman que hay razones más elevadas para el sexo:  la unión suprema entre un hombre y una mujer, o sea, la unión de dos espíritus, la unión de dos mentes; y la unión de dos cuerpos.  En el Antiguo Testamento, el término para las relaciones sexuales es el de “conocer” (a su cónyuge).  El conocimiento más íntimo de los cónyuges se produce mediante esas tres uniones en el matrimonio cristiano.  Esta es también la razón por la que los cristianos pueden tener una vida sexual mucho más estimulante que los no cristianos.  Estos últimos no pueden unirse espiritualmente.  No tienen esa dimensión adicional.    La Biblia dice que los cónyuges deben ofrecerse mutuamente sus cuerpos en matrimonio y no negarse el uno al otro, excepto durante una breve temporada de ayuno.  Dios hizo al hombre y a la mujer seres sexuales, capacitados en el sistema nervioso de sentir placer mediante el acto sexual.  Por consiguiente, el sexo en el matrimonio es bueno, santo y ordenado por Dios.

Infidelidad Conyugal.  Es lógico que, cuando una de las partes no ha sido fiel a su compromiso de amor exclusivo, la parte inocente desee la ruptura; aunque siempre debiera caber la posibilidad de un generoso perdón.
Los autores consultados para la realización de esta investigación, de manera casi imperceptible, definen la infidelidad conyugal como el acto de violación a los principios o votos matrimoniales.  La Biblia demuestra que bajo la ley de Moisés, esta violación era castigada con la muerte.  En un caso podía ser fuego, Lev. 20:10; en otro caso con apedreamiento, Lev. 21:19. Aunque la pena de muerte sólo se aplicaba a aquellos que eran sorprendidos en el acto mismo.  El señor Jesucristo durante el desarrollo de su ministerio tuvo que "trabajar" el tema del adulterio, para citar un caso, mencionaremos el que aparece en Juan 8, es donde él le perdonó la vida a una mujer que había sido sorprendida en adulterio.

El Dinero.  La economía es parte importante de la vida y también del matrimonio. La adaptación financiera es tal vez la más difícil, debido, en parte a que la mayoría de las parejas han dependido de sus padres.  La situación tiende a complicarse hoy en día por hecho de que ambos trabajan.  Si la mujer ha trabajado antes del matrimonio y siempre tuvo su propia cuenta bancaria o administración, es natural que quiera seguir teniéndola.   Si debe trabajar para ayudar a su esposo a terminar su carrera, es probable que asuma el papel de ser “la que gana el pan” y mire despectivamente a su esposo, en lugar de considerar  que el esfuerzo de ella es una inversión en la vocación de su vida, una inversión que, a la larga, pagará suculentos dividendos.   La falta de dinero y los desacuerdos tocantes a la manera de gastarlo, son problemas comunes en los matrimonios infelices. Surgen preguntas acerca del dinero.  ¿Qué cosas son necesarias y qué cosas son de lujo? ¿Cuántos artefactos y muebles son indispensables? ¿Hasta qué punto deben comprar cosas a plazos?

Enfrentamientos a causa de los hijos.  Los hijos, como constituyente básicos del hogar, pueden ser la fuente de las mayores alegrías... y de los más graves disgustos.  Un consejero describe las tensiones y la tragedia resultantes de no planificar la familia, usando un hogar como ejemplo: “Hay siete hijos que llegaron uno tras otro, y el octavo está por venir.  La madre teme cada embarazo, lo que produce roces entre los esposos.  Además, las entradas son insuficientes y la casa muy pequeña para tantas personas.  La señora mantiene el aseo de la casa pero el ruido inevitable de demasiada gente en un lugar tan apretado le produce tensión, y las chispas de irritación se convierten a menudo en llamas de enojo.  La señora se enfermó y le echa la culpa a su marido.  No es de extrañarse que la hija, una adolescente, se encuentre en irregularidades sexuales.

Hay mujeres que testifican que siempre temen quedarse embarazadas cada vez que tienen relaciones sexuales con sus marido, y por lo tanto son algo desagradables para ella.  Mejor es practicar la planificación de la familia y evitar tales tensiones y la tragedia de traer al mundo hijos no deseados.

Abuso del alcohol o drogadicción.  Cada día son más las parejas que se rompen por culpa del alcohol, o de otras drogas; cuando uno de los dos, o ambos, se ven atrapados en sus esclavizadoras garras.   El alcohólico es un enfermo que debe seguir un tratamiento adecuado para curarse antes de optar por la vida matrimonial.  El impedimento también se aplica a otras clases de adicción, como el caso de las drogas.  Ninguna persona debe casarse antes de librarse de esos males.  El alcoholismo pertenece a la categoría de las enfermedades de adicción, y es la más común y devastadora de éstas.  El alcoholismo crónico es adicto física y sicológicamente a la droga llamada alcohol.  Beber llega a ser la necesidad más imperiosa de su vida.  Necesita tomar continuamente para seguir funcionando y para evitar los síntomas que se producen cuando deja de tomar alcohol: temblores, alucinaciones y temor irracional.

Conflictos o Enfrentamientos conyugales.  Todo conflicto entraña riesgos.  Ahora bien, los enfrentamientos entre dos personas que realmente se preocupan solícitamente la uno por la otra, no tienen por qué ser destructivos.  Discutir de modo constructivo es una forma de comunicación que todos necesitamos aprender.  ¡Las diferencias en el matrimonio no son necesariamente fatales!  Los desacuerdos no significan una amenaza para el matrimonio; es la forma en que actúa la pareja la que determina el éxito o el fracaso del matrimonio.  Muchas parejas que hoy se llevan bien tuvieron que soportar al comienzo serios conflictos temperamentales.  Según el sociólogo Robert O. Blood y Donald M. Wolfe en un estudio que realizaron de más de 700 parejas, observaron que casi todas discutían por los mismos asuntos, por orden de frecuencia:
1. La comunicación mutua
2. la sexualidad
3. El dinero
4. Los hijos
5. el empleo del tiempo libre
6. la personalidad de cada uno
7. los suegros
8. la función de cada cual
9. religión
10. política
El feminismo y el machismo, cuando chocan, pueden hacer saltar chispas, e incluso provocar un incendio difícil de sofocar.
Los suegros.  El olvido de que "el casado casa quiere", puede perturbar gravemente la armonía conyugal.  Las interferencias de personas ajenas al hogar, incluidos los padres o los suegros, pueden provocar enfrentamientos graves entre los cónyuges.  Algunos suegros, con buenas intenciones, se entremeten en los asuntos de su yerno o de su nuera, no permitiendo que los recién casados tomen sus propias decisiones y vivan su vida.  También algunos suegros toman partido en las disputas internas o hacen comparaciones adversas  con ex - novios y pretendientes, y así pueden perjudicar la armonía matrimonial.   Los cónyuges deben arreglar sus diferencias sin recurrir a los padres, y deben acostumbrarse a depender de ellos.  Puede ocasionar un fuerte resentimiento contra ellos y repercutir en tensiones entre los cónyuges.

Sumisión.  No hay ninguna organización que funcione adecuadamente si cuenta con dos cabezas.  Y eso es particularmente cierto en el hogar.  Uno de los grandes obstáculos a la felicidad hogareña en el día de hoy es la errónea idea de que la mujer no debe estar sujeta a su marido (Colosenses 3:18-19; 1 Pedro 3:1-6).  La educación y la sicología modernas parecieran haberle dado a la mujer la idea de que la sumisión es una noción anticuada que feneció junto con el siglo diecinueve.  Pero cuando la sumisión abandona el hogar, por la misma puerta sale la felicidad.   Hoy en día, como nunca antes, tenemos más mujeres, hombres y niños frustrados.  Al rodar cuesta abajo la imagen del padre y ascender el papel dominante de la madre, aumentó la delincuencia  juvenil, la rebelión, la homosexualidad y el porcentaje de divorcios.  Dios estableció que el hombre tiene que ser la cabeza del hogar.  Si no lo es, perderá el sentido de la responsabilidad y en su subconsciente se verá casado con una segunda madre.  Muy pronto los niños sabrán quién es el jefe, y como adolescentes perderán el natural respeto por su padre, que tan necesario les es para su adaptación a la vida.

Casarse con un incrédulo.  2 Corintios 6:14-18 : “No os unáisen yugo desigual con los incrédulos; porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas? ¿Y qué concordia Cristo con Biliar? ¿O qué parte el creyente con el incrédulo? ¿Y qué acuerdo hay entre el templo de Dios y los ídolos? Porque vosotros sois el tempo de Dios viviente, como Dios dijo:  Habitaré y andaré entre ellos, Y seré su Dios, Y ellos serán mi pueblo.  Por lo cual, Salid de en medio de ellos, y apartaos dice el Señor, Y no toquéis lo inmundo; Y yo os recibiré,  Y seré para vosotros por Padre, Y vosotros me seréis hijos e hijas, dice el Señor Todopoderoso.  (Versión Reina Valera – Revisión de 1960). Algunos cristianos, de todos modos deciden casarse con inconversos, convencidos de que podrán hacer que se conviertan después de la boda; pero si Dios ha escogido a ese hombre o a esa mujer para usted, es absolutamente capaz de traer a esa persona a Jesucristo antes de la boda.  Si no lo hace así, es una buena señal de que ese matrimonio no es lo que Dios desea para usted.   Los cristianos necesitan aprender a esperar al Señor, o sea, a esperar para lo aconsejable.   Es cierto que la Biblia condena que un cristiano se una en un yugo desigual con un incrédulo, pero una vez casados, de ninguna manera manda que los cristianos terminen su relación matrimonial con un no cristiano porque este no le permite asistir a su congregación.

Pablo aconseja al cristiano que vive en medio de los conflictos surgidos por la diferencia de creencias, que busque la armonía.  Pide que sea un ejemplo, que viva la vida cristiana manteniendo un comportamiento ejemplar.  De esta manera, dará evidencias de su auténtico cristianismo (1 Pedro 3:1-7).  El cónyuge cristiano tiene el deber de establecer los límites en su relación conyugal.  No puede aceptar someterse a las imposiciones antojadizas de quien no es creyente.  No debe aceptar conductas inmorales.  No debe aceptar que lo obliguen a romper todo vínculo con la Iglesia. 

Perversiones sexuales y homosexualidad.  Existen desviaciones sexuales en las que un individuo obtiene una satisfacción sexual, aparte de la obtenida en la copulación normal entre un hombre y una mujer.  Se llaman “perversiones sexuales”.  Entre ellas pueden contarse varias expresiones.  Hay individuos, por ejemplo, que se sienten irresistiblemente impulsados a exhibir sus órganos genitales para obtener excitación sexual; esto se presenta más a menudo entre los varones que entre las mujeres.  Esto se denomina exhibicionismo.  El observacionista recibe placer sexual contemplando el cuerpo desnudo de otros, o a personas que realizan la cópula, y las mira a hurtadillas.  Otras personas se despiertan sexualmente únicamente por objetos inanimados como ropa interior, medias o zapatos del sexo opuesto, cayendo en el fetichismo.

El sadismo es el gozo sexual experimentado al hacer sufrir a otra persona que, paradójicamente, se quiere en la mayoría de los casos.  Se manifiesta causando tanto dolor físico como sufrimiento mental (insulto, humillación, etc.) a la ocasional víctima.  Puede tener varios grados de intensidad.  Por ejemplo, puede comenzar desde el simple placer sádico que un joven obtiene torciendo el brazo de su amigo, y llegar hasta el frenético goce sexual al azotar sin misericordia a su pareja.

El masoquismo se expresa en los que encuentran placer sexual al sufrir dolor o golpes, o al someterse a la cólera ajena y a los insultos.  Se manifiesta también en los que experimentan satisfacción sexual al ser dominados por una persona querida hasta el punto de sufrir dolor.

Bestialismo es una desviación sexual que se caracteriza por las relaciones sexuales con animales.  Ocurre con mayor frecuencia entre los retrasados mentales y regiones rurales.  Las actividades sexuales con niños, sean heterosexuales u homosexuales, se denominan pederastia.    Con respecto al bestialismo y a la pederastia, el individuo por regla general se siente inseguro en su papel sexual.  Teme tener contacto sexual con mujeres adultas y se caracteriza por sus malas relaciones sociales en general.  La aberración en que los individuos se sienten atraídos sexualmente hacia persona del mismo sexo se denomina homosexualidad o inversión.

La Biblia considera la práctica homosexual como un pecado grave y como la evidencia de la degeneración del hombre abandonado por Dios (1 Timoteo 1:9-10; 1 Corintios 6:9-10; Romanos 1:24-26).  Las ciudades de Sodoma y Gomorra fueron objeto de la ira divina por haberla practicado en forma muy extendida.

El término “homosexualidad “ se aplica a ambos sexos, pero “lesbianismo” únicamente a las mujeres.  En la inversión se encuentran distintos grados.
a. Los invertidos absolutos están en la cima de la escala.  Para ellos sólo su propio sexo presenta atractivo sexual, en tanto que el sexo opuesto les inspira indiferencia y hasta desagrado.  Algunos tienen hasta los modales del sexo opuesto, y aun hay los que se visten con la ropa del otro sexo.  Sin embargo, la mayoría de los homosexuales no dan mayores indicios de ser anormales, y algunos desviados llegan a ocupar puestos de importancia en la sociedad.
b. Los invertidos bisexuales son los que son capaces de tener relaciones sexuales con ambos sexos.
c. Los invertidos ocasionales practican la homosexualidad solamente en ciertas circunstancias, tales como la ausencia del otro sexo, o en casos de hábito o seducción.  De otro modo suelen tener relaciones sexuales heterosexuales.
d. Los invertidos latentes son personas aparentemente normales, pero que tienen inclinaciones homosexuales de las cuales ni siquiera se dan cuenta.  Pueden casarse normalmente y tener hijos, y luego experimentar fantasías de relaciones homosexuales.

Algunos psicólogos consideran que la impotencia, la frigidez y la masturbación compulsiva suelen relacionarse con una dinámica de homosexualidad latente.

La difusión de la homosexualidad causa sufrimiento terrible en los hogares.  Imagínese los sentimientos de una esposa que sepa que está compartiendo a su marido con uno o más amantes homosexuales, o imagínese los sentimientos del marido que tiene que luchar para obtener el afecto de su esposa con una o más amantes femeninas.

Además del sufrimiento, dada la inclinación de los homosexuales a tener múltiples amantes, las posibilidades de contraer enfermedades venéreas de un cónyuge homosexual son muy elevadas.

El cónyuge heterosexual debe utilizar todos los medios posibles para que su esposo o esposa se libere de la esclavitud homosexual.  Los homosexuales pueden liberarse e iniciar relaciones heterosexuales muy satisfactorias.  Sin embargo, nunca se podrán liberar sin amor, comprensión y perdón.  Para ello, se necesitan consejeros espirituales muy perceptivos, porque muchos cónyuges homosexuales se han engañado a sí mismo de tal modo que se convierten en mentirosos sumamente convincentes para tratar de encubrir su conducta.

Si todo la anteriormente dicho fracasa, el divorcio de un cónyuge homosexual será prudente y correcto.  No se debe someter a los niños a ese tipo de influencia.  De todos modos, el esposo o la esposa no deberán sentirse culpables, preguntándose en qué han fallado.  Deje que Jesucristo le dé un nuevo punto de partida en la vida.


A. Los Hijos. (Crianza, Educación, Valores). Proverbios 22:6; Lucas 2:52; Marcos 10:14; Lucas 11:11
a. Tolerancia.
b. Compromiso.
c. Honestidad. – La Verdad y la Mentira.
d. Apertura.  - Libertad. – Disciplina.
e. Amor.
f. Coherencia – Comportamiento Cristiano Consecuente.
g. Cortesía.
h. Los Temperamentos.
i. Los Amigos.
j. El Crecimiento Integral  [Cognoscitivo, Sicomotor, Afectivo (social, espiritual, sentimental).
k. La Preparación y Educación de los Hijos.
B. La Unidad de la Familia.
a. Resolviendo los Conflictos.
b. Las Familias Unidas hacen las cosas juntos.
c. La Unión de los Padres con los Hijos y entre los Hijos.
d. El Perdón.
C. La Vida Espiritual, Social, Emocional de la Familia.
a. El culto familiar provee medios de comunicación únicos en su género.  Las personas pueden decir cosas y compartir aflicciones, en oración, que les sería imposible realizar en otro nivel.  El orar juntos tiene la virtud de amoldar a dos o más personas uniéndolas con lazos de amor indisolubles.
b. Nuestra vida en la Iglesia.
D. El Presupuesto Familiar.
a. Quién debe Administrar el Dinero?
b. La Responsabilidad económica de la Familia.

E. Las Metas de la Familia – La Visión Familiar.

 
 
Ingreso
© Ministerio Atalaya de Jesucristo – Santo Domingo 2008
Instalado por Milciades C. Ramirez