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LA SANTIDAD Min. Rubén Darío Estrella Sánchez, MBA Evangelista Misionero y Maestro Teólogo de la Iglesia Apostólica y Misionera, Inc. Cavaliere dell’ordine al Merito della Repubblica Italiana
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La Santificación: Es un proceso contínuo de dedicación y consagración a Dios y a su servicio, en el cual el ser humano se purifica cada día separándose del pecado. Citas Bíblicas: 1 Pedro 2:5 1 Corintios 1:2,30 Efesios 5:26 Hebreos 2:11 La palabra santidad indica una separación, una distinción radical. Una parte importante de nuestra reverencia en el culto y en la adoración es el concepto que tengamos de la santidad de Dios. Citas Bíblicas: 1 Pedro 1:15-16; Apocalipsis 4:8 La santidad de Dios nos dice que EL es exaltado sobre todas sus criaturas, que es absolutamente distinto de ellas, y que no se confunde con su creación. La idea esencial de la santidad de Dios es su excelencia moral, la infinita distancia entre EL y toda impureza, pecado, mentira, o contaminación. La santidad exalta su trascendencia y su fidelidad en mantenerse puro. Su santidad es su perfección moral. Pensamos en conceptos tales como honestidad, honradez, integridad, confiabilidad, pureza, virtud, dig-nidad, pulcritud, y otros. Todo esto, y más, es lo que afirmamos cuando hablamos de la santidad de Dios. El creyente es santo porque es separado para Dios. La separación tiene siempre dos direcciones, "de" y "para": del mundo y para Dios, tal como Dios es claramente separado de todo lo que no es Dios; EL es trascendente. A dife-rencia de sus criaturas, Dios es Santo en sí. Las criaturas son santificadas; son hechas santas por ser separadas para Dios. Si deseas descargar el documento completo, presiona aquí: La Santidad
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