|
¿Qué debo hacer para ser Salvo? Min. Rubén Darío Estrella En una ocasión un joven rico vino a Jesús y le dijo: Maestro bueno, ¿Qué puedo hacer para tener la vida eterna? Jesús le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno, sino uno: Dios. Mas si quieres entrar en la vida eterna, guarda los mandamientos. (San Mateo 19:16-30; San Marcos 10:17-31, San Lucas 18:18-30) Apróximadamente 1500 años antes del nacimiento de Jesucristo, Dios reveló al profeta Moisés “El Decálogo”, es decir, los Diez Mandamientos. Que se muestran en el Antiguo Testamento en Exodo 20:1-17 y Deuteronomio 5:1-21: I. No tendrás dioses ajenos delante de mí. No te harás imagen, ni ninguna semenjanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios; fuerte y celoso... II. No tomarás el nombre de tu Dios en vano. III. Acuérdate del día de reposo para santificarlo. IV. Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios te da. V. No Matarás. VI. No cometerás adulterio. VII. No hurtarás. VIII. No hablarás contra tu prójimo falso testimonio. IX. No codiciarás la mujer de tu prójimo. X. No codiciarás la casa de tú prójimo, ni su siervo, ni su criada, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo. El joven rico dijo: Todo esto lo he guardado desde mi juventud. Jesús, oyendo esto, le dijo: Si quieres ser perfecto, anda, vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme. Entonces el Joven rico al escuchar las palabras de Jesús, se puso muy triste, porque era muy rico. Y los que oyeron esto dijeron: ¿Quién, pues, podrá ser salvo? Mirándolos Jesús, les dijo: Para los hombres esto es imposible; mas para Dios todo es posible. Hoy muchas personas están buscando cómo ser Salvo, pero en ocasiones, quieren hacerlo a su manera o con sus propias fuerzas, y se le hace muy díficil. En pocas palabras, y basado en las Sagradas Escrituras (La Biblia) trataré de mostrarte la forma. I. Debes Reconocer: 1. La existencia de Dios y su obra. JEHOVA dijo: "Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es. Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma y con todas tus fuerzas. Y estas Palabras que yo te mando HOY, estarán sobre tu corazón; y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes." Deuteronomio 6:4-9. “Creo en un Dios Espiritual e Infinito, Inmutable, Creador y Gobernador de lo Visible e Invisible y de lo Natural y Espiritual; con el propósito supremo de rescatar o redimir a la Humanidad”. 2. El Amor que Dios siempre a mostrado hacia la naturaleza y la humanidad. “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su hijo unigénito, para que todo aquel que en El cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”. Juan 3:16 3. Que todos los seres humanos somos pecadores.
“por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios.”. Romanos 3:23 4. Que el pecado separa a Dios de los hombres. El pecado es una condición caracterizada por la “falta de conformidad de la ley”, rechazo a la voluntad de Dios ; representa no simplemente un estado desordenado, sino un estado confuso de rebelión en contra de Dios. El pecado es una actitud desobediente que muestra el hombre ante la voluntad de Dios, que puede estar establecida a través de estatutos, preceptos y mandamientos. Las consecuencias del pecado son: La Culpa y La Pena. La Culpa es el sentimiento personal de haber transgredido una ley y que sigue al acto del pecado. La Pena lleva consigo el pensamiento de castigo que sigue al pecado. Este castigo puede venir como resultado de las consecuencias naturales, o puede ser el resultado directo de la acción de Dios. La principal pena del pecado es la muerte. “La paga del pecado es la muerte” Romanos 6:23 “En esencia, el pecado es apartarse de Dios” Lutero “Quien piensa a la ligera del pecado jamás pensó en serio acerca de Dios” Owen “El pecado puede empezar brillante como la mañana pero terminará oscuro como la noche” Talmage “Al principio el pecado es placentero, luego se torna sucesivamente delicioso, frecuente, habitual, y por último se afianza. Asimismo el pecador se hace impenitente, obstinado, resuelto a no arrepentirse jamás, hasta hundirse al fin en la ruina”. Leighton “Las recompensas que el pecado ofrece al pecador son vida, placer, y ganancia; pero el salario que le paga es la muerte, tormento y destrucción. Para comprender la falsedad y el engaño del pecado es necesario compara sus promesas con su paga”. South “El reconocimiento del pecado es el principio de la salvación” Lutero Para descargar el documento completo, presione aquí: ¿Qué devo hacer para ser Salvo? 2008
|